Mundos Paralelos

Llegando a la ciudad del pecado

Ir abajo

Llegando a la ciudad del pecado

Mensaje por Creador el Vie Mayo 25, 2012 5:17 pm

Tyriel era conocida por su impiedad y por los pecados que se exhibían a la vista de todos. La Orden de Aenor apenas tenía poder en aquella ciudad y, se podría decir, que fue expulsada por la fuerza de esa urbe pero aun conservaba algún que otro templo en los barrios más acomodados. Sin duda aquel lugar era el más idóneo para que un proscrito de la ley pasara desapercibido y nadie, ni los nobles ni las ciudades libres, se molestaban en intentar poner algo de orden en aquel impío lugar pues, en el fondo, les beneficiaba tener un mercado que les proveyera de cualquier vicio o arma que necesitaran.

El viaje había durado varios días, cinco en total, pues habían espoleado sus monturas para llegar raudos a su destino. Habían consumido un total de diez raciones y estaban, realmente, a las últimas pues durante el viaje no se habían parado por ninguna aldea ni lugar para evitar a cualquiera de la Orden de Aenor que pudiera seguir su rastro.

Durante el camino, escudero y caballero, se habían hecho más amigos y se habían estado conociendo con mayor profundidad. Amroth sabía ahora que Henry era todo un superviviente que aspiraba a mucho en su vida, no quería contentarse con vivir en un bosque con Baltersen o con ganarse el pan criando cerdos sino que tenía una gran ambición aunque una ambición realista, basada en sus posibilidades, no una utopía imaginaria. Era un hombre que aprovecharía cualquier posibilidad para sobrevivir y sacar tajada para mejorar su estilo de vida. La idea inicial, de engañar y hacer fortuna, en el torneo de la Gran Villa era solo el comienzo para él...

Desde un pequeño sendero que habían tomado días antes vieron, a lo lejos, la ciudad de Tyriel. En la lejanía no parecía ser un lugar gobernado por el esclavismo y los mercenarios pero se veía claramente la diferencia social que había entre los que habitaban sus calles. Había barrios totalmente destartalados, al otro lado de la muralla, y carentes de toda organización urbanística y había, por otro lado, grandes mansiones y edificios levantados con sillares de piedra en el interior de la ciudad. Su gran puerto, uno de los mayores del Valle, estaba atestado de navíos y la visión de los tejados a dos aguas, cubiertos por tejas rojas, llamaba la atención frente a las duras y frías paredes de piedra gris.

-Los barrios bajos están plagados de agentes de Baltersen...- dijo tranquilamente Henry, intentando aportar algo constructivo a su señor, mientras observaban la ciudad desde la lejanía- debemos andarnos con ojo, en esa ciudad matan por un par de monedas de bronce.

Amroth no sabía mucho de Tyriel, nunca había viajado a esa ciudad pero sabía que no era, precisamente, un lugar que cumpliera con los ideales de caballería pero aparte de eso sabía que los gremios, los comerciantes y los nobles estaban dominados por los hombres dedicados a los negocios turbulentos...



Yo soy el que soy.



Bolsa: Más que tú.

avatar
Creador

Fecha de inscripción : 09/01/2010


Información de Personaje
Lugar de Nacimiento : soy eterno, no nací.
Títulos :
Renombre : Desconocido.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Llegando a la ciudad del pecado

Mensaje por Amroth el Mar Mayo 29, 2012 1:23 am

Su herida por el tiempo de viaje ya había cicatrizado bien, pero lo que estaba mellada era su vivacidad; llegaron a una, para él extraña ciudad, ya que solo había visitado la parte oriental del valle, y parte del norte en su aprendizaje como escudero y también como capitán. Era una gran ciudad, destinada al comercio pero no se notaba a primera vista que fuese de negocios turbios, mas su fama le precedía y las palabras de Henry lo cercioraron.

En la entrada de la ciudad, se apearon del caballo y los cogieron de las riendas para visitar la esplendorosa calle central que llevaba desde la entrada, hasta el mismísimo mar.

-Entonces no hagamos ganarnos ésas dos monedas de cobre por nuestra cabeza.- La parte de la ciudad más cerca de la PuertaTierra, los comercios parecían ser de productos de ganadería y agricultura, a medida que avanzaban, se trabajaba más el acero; céntricamente, las joyas y los productos más caros, y desde el centro hacia la PuertaMar parecían ir cambiando de temática más relacionada. Claro que en todos los sectores había cualquier producto, pero a simple vista se veía donde residía la mayor parte del gremio; ésto de no centralizar los gremios daba a la ciudad, aparte de más actividad, un caótico orden, perfecto para desarrollar las actividades de mala fama que predecían su nombre.

Reparó primero en una de las primeras tiendas de comida; los puestos que mayoritariamente no eran fijos por que estaban en constante funcionamiento y al final de la jornada lo desmontaban y cuando salía el sol lo volvían a montar. -Buenos días.- Llegaron por la mañana a la ciudad.- ¿Sería tan amable de indicarme alguna posada barata por éstos lares?-

Quería información de la ciudad; probablemente se tomaría una cerveza y jugaría un par de veces a los dados, por si aumentaba de forma gratuita su fortuna sin gastar demasiado, y si no, pasaría a completar alguna misión como mercenario que considerara medianamente legal. La mejor forma de ganar dinero llegando a una ciudad nueva, sin duda es la posada, o éso pensaba Amroth, esperando que si no era así, Henry le dijese lo contrario.


Monedas de Oro 0
Monedas de Plata10
Monedas de Bronce 8


avatar
Amroth

Fecha de inscripción : 13/02/2012


Información de Personaje
Lugar de Nacimiento : Villa Aurelior
Títulos :
Renombre : Desconocido.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Llegando a la ciudad del pecado

Mensaje por Creador el Mar Mayo 29, 2012 3:15 pm

Aquel tendero, que vendía hortalizas de dudosa calidad, se rascó un poco la barbilla con aire pensativo antes de responder al caballero:

-Bueno, yo solo vengo a esta ciudad a vender, pero dicen que tras la puerta sur hay una posada muy barata y suelen ir mucho los viajeros aunque no recuerdo su nombre... Con unas monedas podría ganarse una buena cama para usted y su escudero, ser- aquel tratamiento, seguido por la leve inclinación de cabeza, era el natural que un hombre ataviado con una armadura, con un caballo y una espada podía esperar. Parecía totalmente un caballero, y realmente lo era, pero nadie solía cuestionar a alguien con pintas de noble su nobleza.

-Si os interesa, ser, vendo unas buenas hortalizas, para alguien de su clase se las dejo a mitad de precio... El kilo de habas a una moneda de cobre y por ser vos unas zanahorias de regalo- aquel precio era bueno pero, como había pensado anteriormente el caballero, la calidad de los productos no parecía ser la mejor- y son verduras frescas mi señor.

Tras esta escena, Amroth podría llegar a la posada, Henry no diría nada en contra pues, aunque no le gustaba la ciudad, sabía que necesitarían un techo donde pasar la noche y, también, era un sitio propicio para enterarse de lo más relevante que contaban los viajeros y los habitantes del lugar.


Yo soy el que soy.



Bolsa: Más que tú.

avatar
Creador

Fecha de inscripción : 09/01/2010


Información de Personaje
Lugar de Nacimiento : soy eterno, no nací.
Títulos :
Renombre : Desconocido.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Llegando a la ciudad del pecado

Mensaje por Amroth el Miér Mayo 30, 2012 5:12 pm

-Muchas gracias por la información, quizás cuando parta de nuevo hacia el norte le compre ésas verduras; que Aenor le Bendiga.- Se limitó a decir para chasquear su lengua con sus muelas un par de veces de forma sonora para poner al caballo en marcha. No es que fuese muy devoto de los dioses, pero era un dicho tan popular como el "ojalá" proveniente de "Si Ala lo dispone".

Comenzó a recapitular el camino mientras guiaba a su caballo acompañado a su zurda por Henry. -Así que en la puerta sur...- Musitó cambiando de camino, habiendo entrado por la entrada del Este, y girando hacia la izquierda en la próxima calle amplia que vislumbró. No tardó de ver en la lejanía el cartel de una posada, aunque quizás no fuese aquella que le había indicado el comerciante de verduras, pero aun así preguntaría los precios, era la única forma de comprobar si de verdad era la posada que le habían referido, ya que le faltaba hasta el dato del nombre.

Amarró el caballo en el tronco de la puerta del local y dirigió su mirada hacia Henry. - Espera aquí un momento, voy a preguntar por los precios.- Dijo con cara de preocupado imaginando las monedas que podía tener en el morral. Con suerte tendría dos de plata, no estaba seguro; pero no era de buen aparente caballero mirar su bolsa de monedas antes de entrar a un local...

Spoiler:
No indiqué ahora tampoco en Tyriel que tuviese la armadura puesta, pero ya que has hecho alusión a mi armadura con el comerciante de fruta, digamos que la tengo toda puesta antes de entrar en Tyriel, y con el casco bajo el brazo. Y si es la posada donde está Ahyol, dímelo, me espero que conteste ahyol y me metes tú como narrador en su trama y luego posteo yo.


Monedas de Oro 0
Monedas de Plata10
Monedas de Bronce 8


avatar
Amroth

Fecha de inscripción : 13/02/2012


Información de Personaje
Lugar de Nacimiento : Villa Aurelior
Títulos :
Renombre : Desconocido.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Llegando a la ciudad del pecado

Mensaje por Creador el Miér Mayo 30, 2012 6:18 pm

La posada aun no tenía muchos clientes, estaba anocheciendo pero muchos hombres aun no habían terminado sus turnos y, por lo tanto, aun no habían acudido para gastarse sus pagas en comida, cerveza, juegos y mujeres.

La posada, realmente, dejaba mucho que desear pero se veía relativamente limpia y lo que servían para beber no parecía estar demasiado aguado. Tras preguntar los precios Amroth vio que, efectivamente, había encontrado el lugar indicado por aquel mercader. Era una posada humilde pero barata, ideal para un caballero exiliado que quería pasar desapercibido sin gastar mucho dinero.

La habitación doble costaba cinco monedas de bronce, la habitación individual estaba a tres monedas de bronce y, teniendo en cuenta los precios de otros lugares, eso era una ganga. La comida venía incluida pero no la bebida, por lo que si querían cerveza o vino tendrían que pagarlo.

Aquel lugar, por otro lado, se encontraba en un barrio bastante humilde de la ciudad, poco seguro durante las noches como podía imaginar el caballero y muy dado al robo y a la delincuencia pero si iban a otro lugar el precio se podría disparar.

La condición de soldado a Amroth le hizo fijarse en un guerrero que estaba sentado en una mesa y tomando una cerveza. Parecía el típico mercenario, de piel curtida y brazos poderosos que no se andaba con bromas pero estaba de buen humor ya que tenía una buena jarra de cerveza entre sus manos.

Llevaba una armadura de cuero tachonado y una espada larga en su cinturón pero no estaba solo ya que iba acompañado de un joven, que casi parecía un niño a los ojos del veterano caballero, de piel clara y cuerpo enjuto. Llevaba una capa que cubría parte de su rostro y también bebía junto al que parecía ser su amigo...

Eran, sin lugar a dudas, los hombres mas curiosos de todo el local.

Spoiler:
OFF: Seguimos aquí.


Yo soy el que soy.



Bolsa: Más que tú.

avatar
Creador

Fecha de inscripción : 09/01/2010


Información de Personaje
Lugar de Nacimiento : soy eterno, no nací.
Títulos :
Renombre : Desconocido.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Llegando a la ciudad del pecado

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.
Lee!!!
{Pasa el Mouse}