Mundos Paralelos

Atrus

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Atrus

Mensaje por Óptimo Máximo el Sáb Mar 10, 2012 10:22 pm



La barriada estaba agitada.

La Arena estaba abarrotada de gente. El pequeño edificio de gruesas paredes estaba hasta las manos de gente que se agolpaba alrededor del pequeño circulo de arena (que daba nombre al complejo) como si aquello fuera una hoguera y sus cuerpos estuvieran congelados y necesitados de calor. No solo habían cientos de personas en unas gradas que toleraban a bastante menos gente, pero además eran personas que cantaban, rugían, gritaban, saltaban y se agitaban como poseídos por los demonios del averno.

Su alboroto estaba justificado por el espectáculo que se desarrollaba en el centro del complejo, en la arena. El otro factor de su descontrol era el efecto del olor a sangre (que inundaba el local y dominaba sobre otros casi tan fuertes como el olor a sudor, mugre y alcohol) que les agitaban con la expectativa que observar el peligro y el daño de tan cerca siempre confieren: Adrenalina.

- Amigos! Amigos! Hagan silencio! Calmen sus ánimos y escuchen ahora – Dijo el gigante negro ataviado con una larga toga amarilla mientras levantaba sus brazos como troncos y hacia un gesto de paz para intentar apaciguar a la multitud. – Guarden silencio, paguen sus apuestas y escuchen a la convocatoria de nuestros próximos combatientes – sentencio al momento que la gente obedecía, pagando o recibiendo paga por las apuestas de la ultima pelea y contenía sus gritos y canticos para escuchar sobre la próxima.

- Nuestros próximos competidores son hombres bautizados en esta arena, hombres que aquí nacieron y aquí morirán, para deleite de ustedes! – dijo el negro mientras ya la zaga guardaba silencio como los de vanguardia y ahora todos prestaban atención.

- Que puedo decirles de nuestro primer competidor? Quien de ustedes no lo conoce? Quien no ha escuchado de él? Quien no ha visto alguna vez pelear aquí a el Campeón de los Barrios Bajos?! – Aquel titulo, cargado de pompa, tenia poco significado. En este rubro todos son “campeón”, “rey”, “príncipe”, “señor” y algún otro cargo de poco trasfondo verídico. Pero la gente enloqueció y rugió de expectante animo. Le conocían, luchaba en la Arena por lo menos dos noches a la semana y lo hacia ya desde hace años, no solo había aprendido a ganar sus peleas. Había aprendido a ganarse a su público.

La cuestión no era ganar la lucha, era hacerlo con Elegancia. Ganar con espectáculo e imaginación, por mas macabro que pudiera resultar ya que ello significaba, las mas veces, mutilar y herir de formas creativas. Pero era su profesión, y se debía a su gente.

Con ustedes Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaatrus! – la gente intensifico sus rugidos mientras de un costado surgió la figura de Atrus quien se encamino en un trote ágil por un corredor hasta ingresar a los dos metros cuadrados de arena y colocarse junto al negro presentador.

Atrus rugió y levanto sus brazos motivando a la gente a rugir y cantar su nombre, y así hicieron. Él sabia que en la habitación contigua estaba su oponente, solo, en silencio, esperando y escuchando los canticos de un pueblo que deseaba su muerte por manos del que ahora festejaban.

[descrip. fisica] Atrus es un hombre que no destaca por su altura, pero por su porte. Un hombre magro y de complexión atlética. Su cuerpo es el fruto de una vida de privaciones y trabajo físico. Tiene el físico de un hombre criado en las barriadas pobres, y que ha tenido que luchar por sobrevivir desde los trece años.

Posee un rostro severo, marcado por la dureza de su vida, ojos verdes, cabellera castaña que alcanza a la altura de los hombros y una gama de pintorescas cicatrices distribuidas por su cuerpo (especialmente brazos) testifican una vida entre filos y aceros.

[equipo] El hombre estaba ataviado como acostumbra; pantalones de cuero de potro, botas y un grueso cinturón del mismo material, pecho y cabeza descubiertos, el brazo derecho protegido por una manicae de cuero pertrechado e izquierdo desnudo; el equipo de un hombre que cuenta por sobretodo con su agilidad y su destreza, sacrificando la protección (y peso) de una coraza o defensas metálicas.

Además de la daga envainada en su costado, Atrus empuña dos gladius que ahora lleva en cada mano, pero que normalmente lleva atados a la espalda cruzados a la usanza de los bailarines de espada de su tierra natal. El hombre, como demostró en los mas de treinta combates que lleva en la arena, es versado en el uso de cualquier arma de filo desde sus preferidas, dagas y espadas, hasta armas pesadas como tridentes, martillos, hachas de combate y mandobles, más jamás sus dedos tensaron la cuerda de un arco o ballesta, fruto de su estricto código moral que le prohíbe utilizar armas que considera cobardes.

El anfitrión presento a su oponente; Jebras. Un veterano del norte, un hombre alto y corpulento, bastante mas grande que su oponente, un hombre valiente según juzgaba Atrus quien le había visto luchar y vencer mas de una vez, un hombre respetable.

Luchaba con una lanza corta y un escudo ancho, la lanza le daba distancia y el escudo protección, Atrus y sus cortos gladius lo tendrían difícil… si superaban la distancia de la lanza tendrían el amplio escudo a superar antes siquiera de aproximarse a rozar la carne de su oponente.

Jebras surgió del extremo opuesto de la arena, la población también rugió su nombre y le azuzo contra Atrus… después de todo, sus lealtades eran cambiantes y solo festejaban a los victores. Y ambos lo eran… aunque luego de aquella noche solo uno se mantendría tal.


[descrip. psicológica] Los dos atributos mas patentes en la personalidad de Atrus son su naturaleza desinteresada y su temeridad. Es un hombre que ha vivido situaciones tan adversas, tantas veces, que ya se encuentra cómodo en el peligro. Es el primero en lanzarse al combate u ofrecerse como voluntario para esa misión suicida que tantos honrosos caballeros titubean en tomar. Carece, aparentemente, de más ambición que sobrevivir al día a día, de pelear, de beber y de fornicar hasta hastiarse antes de que el próximo amanecer se presente. Es un hombre ajeno a las cuestiones de política y gobierno, probo suerte en el ejercito y su falta de compromiso le gano la baja honrosa antes de ascender siquiera a soldado raso, aspiro a unirse a la orden porque la sobrina de un soldado veterano amigo solo estaba dispuesta a atenderlo si formaba parte de tal institución pero el deseo le jugo una mala pasada y fue de él antes de que se presentara a la orden ahorrándole el trabajo de afiliarse a la orden.

El combate duro tres minutos, por los primeros dos y algo Atrus lanzo un par de tajos al aire como buscando probar los reflejos de Jebras quien lanzo peligrosas estocadas contra el jugueteo de Atrus. Luego, carcomido por los nervios y la adrenalina del combate, por la actitud despreocupada de su oponente y por lo fácil que parecía traspasarle con su lanza, Jebras lanzo una potente estocada contra el pecho de Atrus quien esperaba tal descuido para lanzarse hacia adelante y abajo y tras una vuelta carnero detenerse al costado del alto hombre que retraía su lanza sorprendido por la gatuna agilidad del espadario. Pero fue tarde… desde el costado Atrus corto el tendón de Jebras quien cayo con una rodilla al suelo. Lanzo un golpe horizontal hacia su lado, donde Atrus se erguía. Pero este ultimo no estaba preocupado. Sonreía.

La lanza era pesada y lenta. El escudo grande e incomodo. Los movimientos del gigante no eran nada comparado con los músculos tensados del espadachín semidesnudo.
Antes de que la lanza de Jebras le golpeara el costado, aquel tenia los dos gladius clavados a la espalda, bajo la columna. Jebras se detuvo en seco, y aun si no lo hubiera hecho, su golpe no hubiera alcanzado a Atrus que ya se había parado y alejado del cuerpo a cuerpo, semidesnudo y desarmado, pero con sus brazos extendidos y puños cerrados, rugía e inflaba el pecho de euforia. Sabia que Jebras estaba muerto antes de que este mismo lo supiera…


[historia] En la noche que Atrus vino al mundo una funesta tormenta azotaba las tierras que le vieron nacer, augurio tal vez de la fuerza natural que es su persona. Nació en la frontera de las tierras bárbaras (nadie mas que sus padres, ya difuntos ambos, saben la localización exacta y por tanto nadie puede precisar si Atrus es realmente un bárbaro o un ciudadano del Valle) y se crio según las costumbres y tradiciones de su tribu, una de las tribus mas pequeñas de la región fronteriza (al momento de su nacimiento estaba integrada por veinte hombres y treinta y seis mujeres) que debía su escases de números a su naturaleza bélica. Eran una tribu guerrera, compuesta por hombres feroces que ni sabían arar ni criar ganado, que obtenían sus alimentos, mujeres y provisiones de asaltar aldeas civilizadas o de otros barbaros. Una tribu de bailarines de espada, hombres agiles y rápidos, diestros en el manejo de la espada, que consideraban el uso de armaduras y armas a distancia como actitudes cobardes (por cierto que vivían desnudos, aun en las gélidas montañas) y que su premisa era superar al oponente mediante la velocidad, la ferocidad y la agilidad realizando diversos movimientos y combinaciones que asemejan a una autentica danza. Hombres nacidos para la guerra, para morir jóvenes, en la plenitud de su edad. Nacidos para asumir su cercana muerte.

Hombres que no creen en Aenor, Myr, Meriel, Ithelien o ninguna de las corrientes religiosas del valle; los dioses les parecen insuficientes y las corrientes religiosas demasiado complejas. Creen solo en la Fortuna, el Azar y la Muerte, que son lo mismo y que son la única certeza en un mundo lleno de incertidumbres y caos. Son hombres de armas, hijos de hombre de armas, nietos de hombre de armas… hombres duros que solo pudieron dedicar su vida a lo que la dedicaron (la lucha y el pillaje) porque asumieron su mortalidad, la alta e innegable probabilidad de morir un día o el siguiente. La religión de los suyos, esta adoración a la muerte, no tiene reglas ni estándares. Solo existe una forma de honrar a la muerte y esta es viviendo, por tanto actividades que puedan resultar banales para un caballero de Aenor o artesano de Myr, como participar en un combate o en una orgia, son ritos sagrados para la muerte a la cual ellos honran. Después de todo, cuando algo tan efímero como la vida se extingue, la muerte es la única que se sienta a nuestra diestra y nos acompaña por la eternidad.

El padre de Atrus, siendo el mas rápido, fuerte y astuto de sus congéneres era el líder de aquella tribu que era más una partida de bandidos fronterizos que una tribu propiamente dicha.

Atrus convivio con su tribu durante toda su infancia, y recién a los trece años (cuando entro a la adultez, según las tradiciones de la tribu) partió camino con su tribu por mandato de su ya anciano padre (El hombre había alcanzado la ancianidad debido a que había perdido una pierna por la gangrena y había tenido que renunciar a la guerra entonces en sus cuarenta años (cuando Atrus tenia trece) era el anciano y caudillo de la tribu. Pero en la tribu no había cabida para ancianos, los jóvenes, los mas fuertes, tenían que gobernar el destino del grupo y es por ello que el padre de Atrus le dio el mandato de exiliarse; sabia que pronto algunos jóvenes le matarían a él y su hijo para tomar gobierno alguno de ellos.

Al otro día de su partida, aunque esto él jamás llego averiguarlo, sus dos padres fueron asesinados y desmembrados (como era costumbre cuando se deseaba dejar un mensaje además de matar) por un par de jóvenes hermanos, uno de los cuales tomo el mando de la tribu.

Atrus, con trece años, vago por el valle subsistiendo de su astucia y la herencia de sus padres; su capacidad de luchar, robar y engañar a comerciantes, mercaderes, aldeanos y guardias de las villas en las cuales se refugiaba cada noche en su largo viaje al norte, a donde su padre le había indicado que fuera; Ni este, ni aquel sabían que había en el norte. Tenían una idea de la existencia de grandes ciudades abarrotadas de víveres, riquezas y mujeres mal defendidas por gordos y débiles ciudadanos más desconocían la ubicación o siquiera certeza de la existencia de estos centros.

Solo cuando Atrus llego a la Gran Villa, con diez y seis años, supo que aquel era el lugar del cual su padre hablaba y allí se asentó definitivamente.

El problema es que era un bárbaro, un Pagano, en una ciudad civilizada, y adecuarse a los usos y costumbres de esta le tomo mas de diez inviernos: Intento mantener su estilo de vida, matando, robando y luchando dentro de las barriadas pero las guardias de esta eran numerosas y mas de una vez estuvo al borde de la hoguera, solo luego de unos años descubrió que podía “legalizar” su estilo de vida en La Arena.

La Arena es un centro donde dos o mas hombres luchan para divertimiento de la multitud (generalmente el pueblo llano, los pobres campesinos y artesanos que no encuentran diversión en lugares mas sanos). El alcohol, las apuestas y la música complementan el combate que no tiene reglas (cada uno usa sus armas y el combate termina cuando uno se rinde, o muere)

La arena entonces le reporto suficientes ingresos como para subsistir y adecuarse a esta extraña vida que tanto distaba de la dureza de la frontera,


El gigante soltó su lanza y su escudo se desplomo. Cayo de bruces al suelo y comenzó a temblar mientras Atrus se giraba para encarar a la multitud que exclamaba su nombre entre vítores y gritos de rabia descontrolada. Estaban tan eufóricos como él. No importaba la duración del combate. Un guerrero había matado a otro frente a ellos, y era excitante…

Los estertores de muerte cesaron y aquel cadaver quedo inmovil por siempre: Muerte se lo habia llevado para empezar su eternidad juntos.

- VENCEDOR; ATRUS!!!! - Grito el imponente negro.
El combate habia terminado, era el ultimo de la noche, la gente comenzo a dispersarse... debian dormir, amaneceria en unas horas y tenian toda sus humildes vidas por delante.





[atributos]
Fuerza: 35
Destreza: 40
Resistencia: 30
Porte: 35
Percepción: 25
Inteligencia: 30

[habilidades]
Alerta (Percepción): 25+5 = 30
Atletismo (Fuerza): 35+ 5= 35
Combate con armas de mano (Destreza): 40 + 10 = 50
Combate con armas pesadas/ dos manos (Fuerza): 35 + 5= 40
Esquivar (Destreza): 40 + 5 = 45
Idioma (Inteligencia; Ithelior): 30 + 5 = 35 (controla la lengua pero los aspectos más complejos o de ámbitos diferentes al suyo le resultan incomprensibles por el momento).
Idioma (Inteligencia; dialectos de bárbaros del sur): 30 + 5 = 35 (se defiende en los aspectos más comunes de los diferentes dialectos de los bárbaros)
Rastreo (Percepción): 25 + 5= 30
Saber (Inteligencia; Ritos paganos): 30 + 0 = 30 (tiene un conocimiento general pero no estuvo muy centrado en estas creencias).
Saber (Inteligencia; pueblos bárbaros): 30 + 0 = 30 (conoce las principales tribus y sus costumbres pero no ha viajado demasiado por la inmensidad de las tierras salvajes).
Supervivencia (Inteligencia): 30 + 5 = 35
Tasación/ Valuación (Inteligencia): 30 + 5 = 35 (sabe distinguir entre lo que tiene y lo que no tiene valor)
Altanería/Cetrería (Inteligencia): 30+ 10 = 40


Última edición por Atrus el Jue Mar 15, 2012 6:50 pm, editado 1 vez
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Re: Atrus

Mensaje por Creador el Dom Mar 11, 2012 6:04 pm

Buena ficha Atrus, te pasaré a ti los datos en este mensaje por el hecho de que en ocasiones me resulta complicado hablar contigo por msn.

Atributos

Fuerza: 35
Destreza: 40
Resistencia: 30
Porte: 35
Percepción: 25
Inteligencia: 30

Habilidades

Alerta (Percepción): 25+5 = 30
Atletismo (Fuerza): 35+ 5= 35
Combate con armas de mano (Destreza): 40 + 10 = 50
Combate con armas pesadas/ dos manos (Fuerza): 35 + 5= 40
Esquivar (Destreza): 40 + 5 = 45
Idioma (Inteligencia; Ithelior): 30 + 5 = 35 (controla la lengua pero los aspectos más complejos o de ámbitos diferentes al suyo le resultan incomprensibles por el momento).
Idioma (Inteligencia; dialectos de bárbaros del sur): 30 + 5 = 35 (se defiende en los aspectos más comunes de los diferentes dialectos de los bárbaros)
Rastreo (Percepción): 25 + 5= 30
Saber (Inteligencia; Ritos paganos): 30 + 0 = 30 (tiene un conocimiento general pero no estuvo muy centrado en estas creencias).
Saber (Inteligencia; pueblos bárbaros): 30 + 0 = 30 (conoce las principales tribus y sus costumbres pero no ha viajado demasiado por la inmensidad de las tierras salvajes).
Supervivencia (Inteligencia): 30 + 5 = 35
Tasación/ Valuación (Inteligencia): 30 + 5 = 35 (sabe distinguir entre lo que tiene y lo que no tiene valor).

Por sus descripciones complementarias recibe +10 puntos a repartir como desee en habilidades que no haya adquirido por el momento.


Yo soy el que soy.



Bolsa: Más que tú.

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